
Cualquier crecimiento inguinal o escrotal debe ser valorado por un especialista. Foto tomada de http://www.flickr.com/photos/joanna8555/
Un hidrocele es una acumulación de líquido dentro de las capas que envuelven al testículo, ocasionando un aumento de volumen en la región inguinal o escrotal. Una hernia abdominal ocurre cuando los órganos abdominales salen hacia el conducto inguinal o el escroto. Las hernias y los hidroceles comparten un origen común, y pueden estar presentes al mismo tiempo.
En los recién nacidos sanos de sexo masculino el testículo está rodeado por un espacio cerrado que se llama “túnica vaginalis”, y de forma normal éste no debe mantenerse comunicado con la cavidad peritoneal (el espacio dentro del abdomen donde están los intestinos y otros órganos).
¿Cómo se producen los hidroceles?
Mientras el bebé se forma en el embarazo, el testículo se origina por abajo del riñón, dentro de la cavidad peritoneal. Cuando el testículo desciende a través del conducto inguinal hacia el escroto, va acompañado de una extensión de peritoneo, similar a una bolsa. Al llegar a su punto definitivo en el escroto, esa bolsa se sella y se forma un conducto fibroso (que no contiene líquido), sólo la parte más lejana (que rodea al testículo) permanece como una membrana que rodea a las gónadas masculinas.
Normalmente ni la cavidad escrotal, ni la inguinal, deben comunicarse con el abdomen. No debe permitirse el paso de líquido peritoneal, ni los órganos abdominales.
Si existe una comunicación de pequeño calibre entre el abdomen y la túnica vaginalis, permitiendo el flujo de líquido peritoneal, a ésta condición se le conoce como Hidrocele Comunicante. Los síntomas con los que se presenta un niño con hidrocele comunicante, son aumento y disminución de volumen del contenido escrotal.
Si el calibre de la comunicación es mayor, permitiendo el paso de cualquier contenido abdominal, además de líquido, se conoce como Hernia. Las hernias son 6 veces más comunes en varones que en mujeres. Un aumento de volumen en la ingle, y generalmente no hay dolor (en una fase inicial, no complicada). Cuando el dolor se presenta de forma intensa hace sospechar de incarceración del contenido herniario (falta de flujo sanguíneo al o a los órganos que salen del abdomen al quedar atrapados). Otros síntomas de incarceración son vómitos, ausencia de flatulencias y evacuaciones.
A veces la diferenciación de una hernia y un hidrocele puede ser complicada, sin embargo los médicos podemos usar diferentes técnicas de exploración para resolver el origen de una masa en el escroto. Por ejemplo con una luz (transiluminación) o palpando o escuchando la presencia de una parte de intestino.
No todas las masas inguinales o escrotales son hernias o hidroceles, también puede presentarse un ganglio o adenopatía, o alguna masa o tumor originado de cualquiera de los tejidos que hay en la zona (músculo, hueso, grasa, etc).
A veces encontramos Hidroceles No Comunicantes, y en esos casos el líquido no fluye, y la bolsa escrotal se mantiene siempre del mismo tamaño, y la resolución del problema se presenta de forma paulatina y sin la intervención médica en la mayoría de los casos alrededor de 1 año de edad.
También puede haber hidroceles reactivos, secundarios a problemas infecciosos, inflamatorios o traumáticos (estos son no comunicantes). Así mismo puede haber hidroceles del cordón (comunicantes o no), en los que el líquido llega hasta el nivel inguinal, y no llega hasta la bolsa escrotal.
Es importante acudir a consultar con un especialista (en éste caso un pediatra, o un cirujano pediatra), ya que el diagnóstico es importante, y no es tan fácil como pudiera sonar, ya que existen muchas enfermedades que se presentan de ésta forma, y sólo un experto puede determinar el origen de esto. En los adolescentes las patologías son diferentes a las que vemos en los niños y los bebés.
Se requiere cirugía (programada) en los casos no resueltos, a los que se les ha dado observación y seguimiento, y que el niño esté en condiciones de operarse. En los casos de complicación se requiere a veces cirugía urgente.
Recuerda que cualquier masa o bola, testicular o inguinal, que se presenta de forma súbita y que no había sido observada con anterioridad debe ser revisada a la brevedad posible, con mayor celeridad si se trata de una masa dolorosa o que afecta el estado general del paciente (fiebre, malestar, vómitos, etc), ya que puede ser algo urgente.



