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Un niño puede enfermar gravemente si no está vacunado

A nosotros nos ha tocado vivir en una época de la historia del mundo que quizá sea lo más longeva y lo más preventiva posible hasta ahora. Tenemos conocimiento de muchas cosas, por ejemplo la forma en que nuestro organismo reacciona ante la enfermedad, que enfermedades pueden ser graves y cuales no, tenemos tratamientos muy variados, pero sin embargo la naturaleza nos sigue haciendo malas jugadas con algunos virus, cáncer, etcétera.
Hoy por hoy no podemos evitar la muerte, pero si podemos evitar algunas enfermedades serias que nos pueden acercar más a ella, o que, si no nos matan nos pueden dejar con distintos grados de discapacidad.

Actualmente existen vacunas para muchas enfermedades, algunas inmunizaciones se recomiendan para todos los niños, otros solo se administran en áreas específicas del mundo. Sea como sea, las vacunas que se distribuyen ampliamente en el mundo (DPT, Hib; HepB, Polio, MMR, Neumococo, Varicela, HepA, Flu) son SUPER útiles para prevenir las complicaciones o, incluso, las enfermedades en si mismas. Además hay enfermedades que se consideran erradicadas gracias a las vacunas (viruela).

A la mayoría de nosotros no nos tocó conocer en carne propia (ni siquiera en carne ajena) estas enfermedades, gracias en un 100% a las vacunas que se nos administraron, y tal vez por eso a algunos se les puede ocurrir la idea de que tantas inyecciones no son necesarias para un niño que se considere sano. Quienes piensan que las vacunas no son necesarias para su hijo/a estan en un grave error.

Es cierto que algunas enfermedades pueden evitarse debido al efecto conocido como “inmunidad comunitaria”, es decir que ni yo ni mis hijos nos vamos a enfermar de ninguna enfermedad contagiosa que NO exista en nuestra comunidad, osea: Si no hay quien me infecta jamás me infectaré. El punto clave de este efecto es que mas del 95-98% de las personas de mi comunidad deben ser inmunes a la hipotética enfermedad, de tal suerte que si algún día llega un extranjero con dicha enfermedad, nadie se enfermará excepto los que no se hayan vacunado.
Quiero recalcar un punto de la frase anterior “95 a 98% deben ser inmunes”. Es muy importante enfatizar la palabra inmune, ya que la mayoría de las vacunas logran inmunidad efectiva en solo 95 a 98 del 100% de las personas que las reciben, lo que nos permite deducir que si no vacunamos al 100% de las personas, nuestra inmunidad comunitaria se reducirá proporcionalmente al numero de personas que deciden no vacunarse, lo que representa un riesgo para ellos y para el resto de las personas. Así que: SI PIENSAS QUE NO ES NECESARIO VACUNAR A TU HIJO/A, PIÉNSALO DOS VECES, AL NO VACUNARLO LO/A EXPONES A SERIAS ENFERMEDADES Y SUS COMPLICACIONES, NO SOLO A EL/ELLA, SINO A TODA TU COMUNIDAD

Dr. Eduardo Rodríguez

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